El alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda, advirtió que la modernización del transporte público no se negociará bajo presión y que el proyecto avanzará con o sin resistencias, al reiterar que el interés principal de su administración es mejorar el servicio que utilizan diariamente más de 160 mil usuarios en la ciudad.
Precisó que lo anterior, entrará en una etapa decisiva durante el primer trimestre del presente año, estableciendo marzo como plazo límite para concretar los acuerdos de fondo.
Destacó que el proceso se basa en un modelo integral que contempla transporte digno, capacitación constante y el uso de tecnología, siempre con el ciudadano como eje central de las decisiones.
El edil subrayó que su gobierno mantiene una política de puertas abiertas al diálogo, tanto con quienes respaldan el proyecto como con quienes expresan inconformidades; sin embargo, fue enfático al señalar que el respeto a la normatividad municipal es innegociable.
“La puerta abierta siempre estará para escucharlos, pero hay que tener claridad: hay que respetar siempre las normas. Jamás será mi administración presa de ninguna presión externa”.
En relación con el posible aumento de tarifas, llamó a no centrar el debate únicamente en el costo del pasaje, señalando que un sistema de transporte moderno, regulado y seguro resulta más económico y menos riesgoso para la ciudadanía que las alternativas de transporte no regulado.
Destacó que la propuesta de modernización contempla no solo la renovación de unidades, sino un sistema integral que incluye la capacitación obligatoria para choferes, la reestructuración de rutas y mejora en las frecuencias, beneficios en transbordos, con esquemas donde tras dos pasajes, la tercera frecuencia sea gratuitas, tarifas preferenciales efectivas para estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad.
Puntualizó que la tarifa debe ser “real” y responder a un modelo de negocio sustentable, tanto para los usuarios como para las empresas transportistas.
Así mismo, apuntó que la viabilidad del sistema depende de que las unidades circulen con frecuencias adecuadas y un número óptimo de usuarios, de lo contrario, el modelo no funciona.
Aclaró que no se busca cancelar concesiones de manera indiscriminada, sino garantizar que todas cumplan con los estándares de seguridad y calidad que exige la ciudadanía.
Finalmente, reiteró que al ser la administración municipal la instancia que otorga las concesiones, también le corresponde vigilar que el servicio se brinde conforme a lo que demandan los usuarios.